21 de junio de 2018

Mi Maestro Pai Mei asegura que mantendrá el vigor hasta los cien años. Yo no quiero vivir tanto.
No hay suficiente vida para tantos años, todo se convierte en "Verano Azul", una constante reposición. Como no soy religiosa, tampoco tengo la opción de creer en secuelas.

Entonces se sube a mi katana en un salto sorprendente y me enseña que para salir del bucle debería permitir que las sorpresas hagan su trabajo.

Lo pensaré.



28 de mayo de 2018

Problemas, preguntas, situaciones, misterios.
Toda la vida buscando soluciones como un hamster en una esfera, perdida en diagramas de flujo inacabables que siempre llevan de nuevo al punto de partida.
Voy a tejerme una manta caliente con ese hilo que hace años que sigo. Voy a comerme las migas de pan que vaya encontrando, sin que me preocupe a donde llevan. He decidido disfrutar de la estancia, abandonarme al síndrome de Estocolmo, hacer las paces con el Minotauro, sacarlo a bailar conmigo, las tazas y los candelabros...

A veces las respuestas llegan gratis y sin esfuerzo:

Los laberintos solo son trampas si deseas salir.

23 de mayo de 2018

Estaba un poco cansada de ladrarle a todo y probé a no gruñir, a ver qué pasaba.
Me adoptaste. Me metiste en la bañera y me libraste de la capa de humo que me impedía ver. Me alimentaste. Conseguiste que me desnudara. Tú sabrás como. Recogiste mi ropa del suelo de tu cuarto y la lavaste. Antes, aunque la lógica indicase que los bolsillos estarían vacíos, los revisaste. Eres una buena madre. Eres una buena madre. Eres una buena madre...
Encontraste el céntimo errante de los bolsillos profundos, el que marca la diferencia entre algo y nada. Nunca sabré qué hiciste con él.
Ni siquiera se había hecho de día. Ni siquiera se había hecho de día que tuve que escaparme de nuevo. Creo que para huérfano, se nace. Apenas clareaba la luz y yo ya me había escapado.
Estrené pobreza, frío en los ojos y ropa húmeda.
Ahora se un poco mas quien soy.

16 de mayo de 2018

El cielo se ha desplomado sobre nuestra balsa de troncos durante años.
Tanto, que prefiero nadar.
Y a ver qué pasa.

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De noche, el cielo rojo de fuego, miles de estrellas fugaces de pólvora, faunos bailando entre humo y pequeñas explosiones de color. Creo que intentan despertar la primavera con cohetes, son zahorís buscando el sol.

Y tú, recortada en blanco y negro -ni siquiera en gris- mirando la vida por un objetivo, agazapada detrás de tu cámara, inmovil para no infectar los movimientos de los demás con el tuyo, para no asustar y hacer huir el momento. Tú replegada tras tus ojos, cazando instantes al vuelo.

Para ser gato hay que tener mucha paciencia, ya lo sabes.

Me gustaría estar cerca cuando saltes de repente y caces la mariposa. Seguro que será otro digno espectáculo.


16 de diciembre de 2012

El amor transforma mi voluntad en colacao, dulce, dosificable, soluble, y mi vida en una dulce lluvia de leche materna.

Por eso yo solo existo donde mi amor no llega, donde no me contamina, donde no me almibara y me anula. Por eso soy una sola entre campos de amapolas.

Tal vez existo un poco en tí.

7 de diciembre de 2012

Edredón, duermevela, dulce onanismo recreado en la suavidad de tu cuello, abandono, pensar y pensar sin prisa, intentar entender mis motivos, estar cerca de las conclusiones, desear mas autoamor pero reservarlo, intentar dormir, duermevela, edredón.
Insomnio fotográfico desde que no-duermo contigo. Besos en primerísimo plano y cámara superlenta.

27 de noviembre de 2012

Quiero -para olvidarte- una larga estancia balnearia en Plutón, una lobotomía por entregas, o toda la vida durmiendo junto a tu costado.

21 de septiembre de 2012

Érase una vez que apareció el hilo de Ariadna en medio de un lago helado que se acababa en el horizonte.

Érase una vez tu nuca.

19 de septiembre de 2012

El día que no se hizo de día se pararon las hojas de los árboles y los minutos. Ese día no despertaron los pájaros y se rompió el tiempo.

Al día siguiente algunos pudieron estrenar un nuevo tiempo, pero otros tuvimos que empezar a empujar a los minutos, a soplar a las hojas de los árboles y a intentar despertar a los pájaros.