me gusta casi todo lo de mi hijo, hacer el el sexo o el amor por sorpresa, la comida japonesa, las personas que se ríen con facilidad y las puestas de sol de invierno
cosas sencillas y obvias supongo, pero que me hacen comprobar que sigo viva
a veces me hacen falta estos pellizcos
26 de noviembre de 2010
creo que sigo viva
11 de octubre de 2010
una más que me gustaría haber compuesto
Y el otoño que se cree que se me viene encima.
Para nada.
Este año el otoño sale de mí.
(lamento la publicidad... casi todo tiene un precio)
27 de septiembre de 2010
un poco de ciencia
Llego a la conclusión de que el Amor (permítanme las mayúsculas), el Amor ni se crea ni se destruye, y como cualquier otra energía es inagotable por lo tanto.
El mayor de los problemas del Amor entendido como energía, reside en que existe en una cantidad limitada y su ubicación es caprichosa. El Amor solo se transforma. Y cambia de manos. Y cambia de orígenes, de destinos, de sentidos, de funciones.
El Amor en estado sólido se puede ver paseando los domingos por las calles y tras las ventanas de las casas. Va subido en los triciclos y se sienta en los bancos de los parques.
En estado líquido convierte casi cualquier lugar en una piscina de deseo. Si se dan las condiciones adecuadas puede transferir sus propiedades físicas a los amantes, que se funden, se mezclan y se transforman en un solo elemento que lamentablemente tiene la propiedad de congelarse y estallar contra el suelo en millones de cortantes pedazos de cristal.
Y todo el resto del Amor, la mayoria se encuentra en estado gaseoso. Océanos de Amor. Galaxias. Lo vemos, lo olemos, lo soñamos, nos infecta, nos esquiva, y nos marea.
Hay quien dice que el ser humano es diferente del resto de los animales por su capacidad de razonamiento y yo lo dudo mucho. Creo que lo que nos hace diferentes es nuestra pobre capacidad de cazar, sentir, transmitir, sintetizar, y a veces, solo a veces, solidificar el Amor.
17 de agosto de 2010
Me seduce el otoño. Lo estoy esperando.
Es un caldo caliente donde remojar, ablandar y saborear la melancolía, el momento ideal para los onanistas del recuerdo. Y yo lo soy.
Me gusta tanto lo que me produce la melancolía que a veces cubro con ella mis deseos, mis anhelos y mis sueños: de esa manera tengo la sensación de recordar con placer cosas que en realidad aún espero vivir.
Mi niño ha aprendido a abrazar fuerte, a verbalizar la sorpresa, cacarear, ladrar y comer trocitos él solo. También ha aprendido a saludar educadamente a los aviones y a los pájaros (por este orden).
No se si es un buen presagio que se socialice antes con las cosas que flotan en el aire que con las que estamos condenadas al suelo.
Al final resulta que si que se va a acabar pareciendo a mi.
2 de agosto de 2010
nuevo presente de indicativo
yo duermo
tu esperas
el blog duerme
nosotras soñamos despiertas
vosotros esperais
ellos también duermen
15 de mayo de 2010
3 de mayo de 2010
te me antojas como la piel de la tierra
debajo hay fuego, debajo algo esta vivo
no se sabe por donde explotará
ni cuando
pero por encima los años pasan, pasan las noches aburridas, pasan las frustraciones, los deseos solo deseados
los sueños solo soñados
y todo espera
como las tardes de oir el tic tac de los relojes de péndulo
vacias
y algo agobiantes
mirando ir el tiempo de izquierda a derecha
y de derecha a izquierda
esperando intimamente que se pare de una vez
que se pare este tiempo
y que empiece otro distinto
17 de abril de 2010
cosas que creía olvidadas del todo
pero que en realidad siguen estando en la memoria y regresan por casualidad
Diseño por headsetoptions | A Blogger por Blog and Web
