21 de septiembre de 2012

Érase una vez que apareció el hilo de Ariadna en medio de un lago helado que se acababa en el horizonte.

Érase una vez tu nuca.

19 de septiembre de 2012

El día que no se hizo de día se pararon las hojas de los árboles y los minutos. Ese día no despertaron los pájaros y se rompió el tiempo.

Al día siguiente algunos pudieron estrenar un nuevo tiempo, pero otros tuvimos que empezar a empujar a los minutos, a soplar a las hojas de los árboles y a intentar despertar a los pájaros.

17 de septiembre de 2012

El caleidoscopio aún tiene cuatro seguidores. Cuatro lagrimitas de emoción que se me han caido. Os mereceis que lo intente.

15 de junio de 2012

Hace un par de años se secó un pino del camino de casa. Tardé meses en descubrirlo, padeció el otoño, fué masacrado por el inverno, y eso a los pinos no les suele pasar. Continua erguido aunque ya no está. Siento hacia él una afinidad que me inquieta.

19 de enero de 2011

La domadora de sueños está dentro de la jaula, sentada en el pequeño taburete, con los codos en las rodillas y la cara entre las manos. Sus fieras asustadas aguardan al otro extremo, pactan una tregua unilateral, estan consternadas, observan los efectos trágicos de la revuelta, se arrepienten de haber intentado escapar.
Se lamenta en silencio de no saber ningún otro oficio, de no soportar el exterior de la jaula, de tener la vista tan larga y las piernas tan quietas. La domadora de sueños se acaricia la sien y a la bestia muerta repitiéndose que es lo mejor para todos, que a la vida hay que mantenerla a raya.
Cada vez que algún sueño se le va de las manos perpetra un suicidio parcial.

17 de enero de 2011

Si no es a tí, será a tu vacío o a tu ausencia.
Sabes de sobra que amaré algo de tí mientras tenga vida, corazón o memoria.

9 de diciembre de 2010

cinco noches, tres camas, dieciocho personas, trece de ellas de hacía años, mil seiscientos kilómetros, algunos con toneladas de sal en el pavimento y otros con metros y metros cúbicos de lluvia, entre diez grados negativos y veintiuno positivos un rango de treinta grados de temperatura, promesas de visitas, proyectos conjuntos, hastaprontos...

todo eso sumado y a mi regreso ningún cambio

sigues sin estar

no quedan ni hojas secas, me invade el invierno y empiezo a dudar que existas

no consigo recordar nuestras cifras, no hay manera de medirte

26 de noviembre de 2010

creo que sigo viva

me gusta casi todo lo de mi hijo, hacer el el sexo o el amor por sorpresa, la comida japonesa, las personas que se ríen con facilidad y las puestas de sol de invierno

cosas sencillas y obvias supongo, pero que me hacen comprobar que sigo viva

a veces me hacen falta estos pellizcos

11 de octubre de 2010

una más que me gustaría haber compuesto

Y el otoño que se cree que se me viene encima.

Para nada.

Este año el otoño sale de mí.

(lamento la publicidad... casi todo tiene un precio)