7 de septiembre de 2006

Migraciones y empanadas

Si... es cierto que me estoy monotematizando con esto del trabajo, pero es que no tengo mas que una cabeza y veinticuatro horas de vida al día, de las cuales casi doce las dedico a trabajo y consumos horarios colaterales derivados del mismo y procuro que siete mas vayan destinadas a dormir. Porque necesito dormir como nunca. Porque aprender me agota. Porque aprender cosas que solo sirven para trabajar, me agota mas aún.
De las cuatro o cinco horas restantes saco abastecimiento e higiene domésticos, hacer caso a mis chuchos, relajarme...
Leer y leer e intentar entender y asimilar asuntos nuevos me tiene colapsada. No me concentro cuando leo vuestros blogs y me pierdo, y los tengo que releer varias veces antes de sacar la mas mínima conclusión, y no me da tiempo a leer ni la tercera parte que antes... Ni hablo de conseguir concentrarme y escribir mas de una frase que no tenga que ver con el monotema...
Con la empanada mental que tengo con lo que estoy aprendiendo, solo me relaja la tele, o mirar el paisaje.
Solo consigo pensar con claridad que cuando pasen los pájaros en formación con dirección al sur, tengo que haber recaudado fuerzas y habilidades migratorias, para correr, saltar al vacío y aletear tan rápido y fuerte como me sea posible, para poder seguirlas hacia ese sur...
El Sur...
 
(y que no me pase lo mismo que los últimos 23 ó 24 otoños)

4 de septiembre de 2006

¿Síndrome?

Como los vasos que han sido lavados cientos de veces en el lavaplatos... asi estoy... mate y rallada en círculos. No se si será que el otoño que se presume me cala los huesos, o que sencillamente hay partes importantes de mi vida con las que no consigo dejar de aburrirme por mucho que luche contra ello.
La rutina parece pan de hace tres dias conservado en una bolsa de plástico... correosa y puñetera de tragar... y encima sin un misero puñado de palabras brillantes que echarme al blog, de puro hastío laboral.
Quiero volver a ser una cria pequeña para poder patalear sin que me eche para atras que todo el mundo vaya a pensar que soy una gruñona. No soy una gruñona: soy una soñadora que se cabrea con la realidad y lo dice con vehemencia.

¡Puaj! ¡no quiero levantarme, que no ha salido el sol! ¡no quiero ir a ese sitio todo el dia, me aburro! ¡quiero ir con mis amigos! ¿cuando es el próximo puente? ¿cuando llega navidad? ¡caca culo pedo pis!

31 de agosto de 2006

Tregua


He sido Marco Polo durante unos días, atravesando de oeste a este el país mas verde, mas azul y mas rojo que nunca había conocido.
Verde de bosques inacabables, soñando hadas, leñadores aguerridos y ardillas impasibles. Azul de mares inmensos y fieros, cuajados de sueños navegantes de pelo rubio. Rojo de pasión incomedida por vivir y recuperar la tierra tantas veces como sea necesario.
A cambio del barro de los zapatos, he deshojado abrazos por los puertos y las montañas.

olvidé decir...

... que me iba unos dias a ver bosques y barquitos (no es que me haya muerto de una jartá de chocolate)
Ya estoy de vuelta... Próximamente historias verdes, azules y rojas.

(eso si sobrevivo otra vez al regreso al curro)

20 de agosto de 2006

a chocolate

Para mi que tus labios saben así...

(la boca se me hace colacao cuando pienso en ellos)

18 de agosto de 2006

En ocasiones, veo muertos.

Y están todos dentro de mi. Lo cierto es que los colecciono. Qué ridículo, como las vitrinas del salon de la abuela, llenas de copas y tazas de porcelana pasadas de moda, colecciono chorradas, las disfrazo de preciosos momentos evocables, y las arrastro de aca para alla como un mendigo con su carrito de super robado lleno de "tesoros". Me aburren. Me pregunto si en Corporación Dermoestética sabrán como ayudarme con esto, o tendre que buscar directamente un psicólogo funerario.

(Ni sufro, ni estoy triste, solo soy una gruñona quejica que a veces abre los ojos un momento, farfulla, y los vuelve a cerrar. Amén)

16 de agosto de 2006

Como las cabras


Estoy haciendo de Rodriguez ermitaño. Dos dias sin salir de casa podría parecer mucho, de no ser porque vivo en el monte y tengo dos hectareas para pasear "sin salir de casa".
He devuelto a Rufo a su legítimo hogar porque me estaba llevando al cachorro por el mal camino, y me he quedado sola de nuevo con mis dos chuchos. Es curioso lo diferente que siento todo solo por la presencia del chucho extra... ya no me siento tan sola como cuando estábamos Lola y yo, el enano aporta mucha vida, y sobre todo, me obliga a disfrutar del campo como hacia tiempo.
Un par de veces al dia los acompaño a dar una vuelta bancales abajo. Miramos el paisaje, comprobamos que las piedras y los árboles siguen en su sitio, que las almendras van madurando y adquiriendo ese aspecto tan sugerente que podeis ver en la foto. Recogemos unas cuantas y nos las comemos allí mismo... Eso si, las tengo que partir yo con dos piedras, que mis perros son muy listos pero solo para algunas cosas.
En fín, que me paso medio día monte abajo, monte arriba, hablándo a los perros, pensando en las chorradas que se me van ocurriendo y que le explicaré a ella cuando regrese.
La verdad es que algo debe estar mejorando en mi: estoy disfrutando de estos días de soledad como unas auténticas vacaciones.

(Eso si, cuando regrese se encontrará la neverita de la playa junto al catre, con bebidas y bocatas suficientes, crema para escoceduras y clinex en cantidad ingente, porque en esta casa se va a follar lo nunca visto)

13 de agosto de 2006

Agosto

Todo huele a septiembre. Casi cada tarde llueve, casi todo el mundo está de vacaciones, pero algo no cuadra. Tú estás por ahí, en nosedonde, rodando hacia europa con tus amigos, y yo tejiendo el otoño en el sofá, mientras escribo estas chorradas con la teletienda de banda sonora, a las tantas.

Me gustaría conocer la cara del invierno, igual que miro al cachorro y me imagino como será cuando crezca... ahora es muy mono, pero no durará, como agosto.

Ya no estás en nosedonde sino unos kilómetros mas allá.

8 de agosto de 2006

Sofá y Caipirinhas

Yo me busco curro mas cerca de Barcelona, entre otras cosas para conciliar horarios.

Ella hace caipirinhas y atún encebollado.

Yo sonrío durante mas de 48 horas seguidas.

Ella disfruta del cachorro, se ocupa de la pata de palo de Lola y salta mas alto que Rufo.


Cambiamos los roles por vacaciones, como si el verano fuese la máquina de intercambio celular de "La Mosca". Después igual no conseguiremos dejar las cosas como estaban y nos acusarán de "Mímesis Lésbica", y es que, como decía mi abuela, de lo que se come, se cría :P

2 de agosto de 2006

Standby

Todo esta listo hace años: cuando vengas tiraré los puñados de arroz al caldo y descorcharé las burbujas.
Mientras tanto, voy a mirar como las hojas mueven el viento... como se mece el tiempo y se respiran las horas.